LA NATURALEZA

El Valle de Broto coincide con el curso superior del río Ara, que es su espina dorsal. La parte alta la forman los Valles de Ordesa, Bujaruelo y Soaso de Linás, y la parte baja, donde se asientan los pueblos, en el entorno apacible que limitan al sur las sierras de Gábalo y Corona.

El verde de los bosques y praderas es su color predominante; el gris veteado de ocres de la cordillera pirenaica, su telón de fondo natural; y el agua de sus ríos, fuentes y cascadas, su contrapunto sonoro y transparente. Sus hayedos, pinares y robledales dan cobijo a una rica fauna entre la que destaca el bucardo, especie autóctona del Valle.

El río Ara nace en el valle de Bujaruelo, al pie del imponente macizo fronterizo de Viñamala (3303 m.). En su camino recibe las aguas de ibones y barrancos que descienden de parajes de agreste belleza como la Sierra de Tendeñera, los Circos de Ordesa u Otal y el Puerto de Bujaruelo, por donde cruza el milenario camino a Gavarnie.

En el Puente de los Navarros, el río Ara recibe las aguas del Arazas que, alimentado por las nieves y glaciares del Monte Perdido (3355 m.), recorre el Valle de Ordesa, auténtica maravilla de la naturaleza, declarado Parque Nacional en 1918.

Descendiendo el río, y en las proximidades de los pueblos, se encuentran bellos rincones naturales, como los valles de Sorrosal, con una imponente cascada en el mismo pueblo de Broto, el Forcos, que desciende del Sobrepuerto, El Chaté, por el que discurre la carretera del acceso al Valle de Añisclo, así como las praderas de Planduviar, a orillas del río Ara, debajo de Sarvisé.
 
Textos escritos por José Luis Febas,
pertenecientes al folleto editado por el Ayuntamiento de Broto y Empresarios Turísticos